
¿Por qué huyen las personas refugiadas de Afganistán?
En agosto de 2026 se cumplirán 5 años del regreso al poder de los talibanes. ¿Cuál es la situación actual de las personas refugiadas afganas? Te lo contamos en el Atlas de Refugio sobre Afganistán.
SITUACIÓN ACTUAL DEL PAÍS
En 2026 se cumplirán cinco años del regreso al poder de movimiento fundamentalista islámico de los talibanes y de la reinstauración del Emirato Islámico de Afganistán. Actualmente, el país se enfrenta, tras décadas de conflictos e inestabilidad, a un grave deterioro de la situación humanitaria y de los derechos humanos – especialmente en el caso de las mujeres y las niñas –, así como una economía muy debilitada.
La situación humanitaria también se ha visto gravemente empeorada ante la reducción de la ayuda internacional y las consecuencias de la sucesión de grandes terremotos en los últimos años. En total, se calcula que 21,9 millones de personas en Afganistán requieren asistencia humanitaria, el 45 % de la población. Según UNICEF, la mitad de ellos son niños y niñas.
El panorama geopolítico actual añade más incertidumbre, debido a la reciente escalada del conflicto con Pakistán y la guerra en Irán. Ambos son los principales países de acogida de la población refugiada afgana.
DIFICULTADES PARA LAS PERSONAS REFUGIADAS Y RETORNADAS
En los últimos años, la población forzada a huir de Afganistán ha visto reducidas sus posibilidades de encontrar refugio en los países vecinos. Desde 2023 se está registrando un rápido crecimiento de retornos a Afganistán debido al endurecimiento de las políticas de acogida en Pakistán e Irán, que han promulgado políticas para expulsar a las personas extranjeras en situación irregular. Según ACNUR, 5,4 millones de afganos y afganas han regresado al país desde finales de 2023, de los cuales 2,9 millones lo han hecho a lo largo de 2025. Este retorno, en su mayor parte involuntario o forzado, incluyendo las deportaciones, está provocando un rápido aumento de la población e intensificando la crisis humanitaria en Afganistán. Las personas retornadas tienen dificultades para poder reconstruir sus vidas con paz y dignidad en su propio país tras años o décadas en el exilio.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha alertado de que muchas de estas personas retornadas no han podido volver a sus hogares debido a la falta de vivienda y se están asentando en zonas frágiles y empobrecidas, con un acceso limitado a los servicios y una inseguridad alimentaria generalizada. Muchas personas, especialmente mujeres y menores de edad, carecen de documentación civil, lo que limita el acceso a servicios y medios de vida. En el caso de las mujeres, además, este regreso es especialmente difícil por el grave retroceso que están experimentando sus derechos tras la vuelta de los talibanes al poder en 2021.
UN NUEVO CÓDIGO PENAL QUE AFIANZA AÚN MÁS LA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO
Desde su regreso al poder en agosto de 2021, los talibanes han emitido más de 250 edictos y decretos, al menos 157 de los cuales atacan directamente los derechos de las mujeres y las niñas. A comienzos de 2026, el Emirato Islámico promulgaba un nuevo código penal que institucionaliza de hecho la discriminación de género y ampara la violencia contra las mujeres, como han denunciado organismos internacionales y organizaciones pro derechos humanos como Amnistía Internacional.
El nuevo código penal sólo tipifica como delito la violencia de género en el ámbito familiar cuando una mujer haya sufrido la fractura de un hueso o lesiones visibles. También establece una pena de tres meses de prisión para cualquier mujer que visite regularmente a miembros de su familia sin el permiso de su esposo y que se niegue a cumplir una orden judicial de regresar a su hogar. Otras formas de violencia física, psicológica y sexual no están explícitamente prohibidas en el nuevo código.
EL CONTEXTO
La población desplazada forzosamente de origen afgano –alrededor de 8 millones de personas- es una de las más numerosas del mundo, tras décadas de inestabilidad política, guerra, regímenes autoritarios, ocupación extranjera y persecución sistémica contra las mujeres, entre otros factores determinantes. Tras la salida de los ejércitos de Estados Unidos y sus aliados de Afganistán, en el verano de 2021, los talibanes recuperaron el poder en el conjunto del país y creció la situación de inseguridad y vulneración de derechos humanos.
Especial atención merece la discriminación por razón de género. En Afganistán, las mujeres viven en un contexto donde se limita fuertemente su participación en la vida pública y política y se practica una política de persecución, segregación, invisibilización y exclusión. La prohibición de acceso a la educación secundaria y superior para niñas y mujeres, la expulsión de las mujeres de la mayoría de las profesiones, la imposibilidad de acceder a atención sanitaria sin la compañía de un familiar varón o la restricción de las voces femeninas en público son sólo algunos de los ejemplos de situaciones discriminación que sufren a diario las mujeres de Afganistán.
Para describir la situación de discriminación sistemática e institucionalizada que aplica el régimen talibán a mujeres y niñas, el Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán y el Grupo de Trabajo sobre la cuestión de la discriminación contra las mujeres y las niñas propusieron en 2023 la definición jurídica del término “apartheid de género”. En el informe conjunto ante el Consejo de Derechos Humanos (A/HRC/53/21) lo definieron como “actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo de género sobre cualquier otro grupo o grupos de género y cometidos con la intención de mantener dicho régimen”, lo cual aplica a la situación de las mujeres afganas.
Además de la persecución contra las mujeres, también se produce una situación de discriminación hacia las personas LGTBIQ+. Según ha denunciado ILGA Asia, desde la vuelta de los talibanes al poder, las personas afganas LGBTIQ+ se han enfrentado a una persecución implacable, que incluye amenazas de muerte, acoso, detenciones arbitrarias, violencia sexual y asesinatos.

REFUGIADOS EN EL MUNDO
En el año 2025, Acnur contabiliza más de 4.700.000 personas refugiadas de origen afgano que han tenido que dejar su país de origen. A ellas hay que unir las casi 3.200.000 personas desplazadas forzosamente dentro de las fronteras de Afganistán. En total, cerca de 8 millones de afganos y afganas se han visto obligadas a abandonar sus hogares por razones de fuerza mayor.
Entre las personas que han tenido que abandonar el país, la mayoría han encontrado refugio en dos países limítrofes como son Irán y Pakistán. A distancia, Alemania y Francia, ambos países pertenecientes a la UE, han acogido a un importante número de refugiadas/os de Afganistán.
A la hora de recibir asilo en la Unión Europea, se ha producido un reconocimiento a nivel jurídico de la situación de persecución que viven las mujeres y niñas afganas tras las medidas discriminatorias impuestas por el régimen talibán. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), del 4 de octubre de 2024, avala que a las solicitantes afganas se les reconozca el estatuto de refugiadas con tan solo acreditar su sexo y su nacionalidad de origen, sin tener que demostrar que sufren riesgo de persecución si regresan a Afganistán. Esta sentencia, de carácter vinculante para los Estados miembros, implica un reconocimiento automático para las mujeres afganas de la condición de pertenencia a un "grupo social determinado" para obtener protección internacional.

REFUGIADOS EN ESPAÑA
Tras el regreso de los talibanes al poder, en 2021, miles de personas afganas han buscado refugio en España huyendo de la persecución por haber colaborado con las fuerzas militares internacionales occidentales presentes en Afganistán durante los últimos años, o haber ejercido una actividad vinculada con el ejercicio de derechos, como defensores/as de los DD.HH., políticos opositores, activistas, profesores de escuela, jueces y fiscales, o por ser integrantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del régimen anterior. También determinados grupos étnicos, como son los Hazara, de mayoría chií, huyeron por el temor a ser perseguidos por su religión y pertenencia a este grupo.
La Operación Antígona es el nombre del dispositivo que puso en marcha el Gobierno de España para organizar la acogida en España de las personas evacuadas desde Afganistán al encontrarse en riesgo por haber colaborado en los últimos años con las fuerzas internacionales hasta el regreso de los talibanes. De manera paralela, se ha ido facilitando el traslado a España de algunas personas que han podido llegar por sus propios medios a países vecinos y que han solicitado en la embajada española su traslado a nuestro país con la intención de solicitar protección internacional. Esto se ha llevado a cabo al amparo de la Ley 12/2009 de 30 de octubre reguladora del asilo en España.
En España actualmente hay algo más de 5.000 personas refugiadas que han encontrado un puerto seguro en nuestro país, según los datos de ACNUR. En el último año se registraron 988 nuevas solicitudes de protección internacional de ciudadanas/os afganas/os y se dictaron 817 resoluciones favorables a la concesión de alguna figura jurídica de protección (estatuto de refugiado y protección subsidiaria). Estos datos sitúan a Afganistán entre los diez primeros países de origen cuyos nacionales consiguen alguna figura de protección en España.

REFUGIADOS EN ACCEM
Las personas de origen afgano atendidas por Accem son asistidas dentro del sistema de acogida de protección internacional a través del programa de Acción Concertada. Nuestra intervención es integral y abarca desde la cobertura de necesidades básicas, hasta el apoyo psicosocial y jurídico, aprendizaje del idioma, formación para el empleo y orientación profesional. Entre las principales dificultades que afrontan está el deterioro emocional y psicológico, con frecuentes casos de estrés postraumático y ansiedad, agravados por la separación familiar que supone haber dejado seres queridos en un país tan inestable como Afganistán.
Nuestra organización participó en la Operación Antígona desplegada desde agosto de 2021 por el Gobierno de España, con la acogida de un total de 100 personas afganas que huyeron tras el regreso de los talibanes al poder. De forma paralela, desde 2024, llevamos a cabo el programa “Safe Pathways to Spain”, en colaboración con distintos despachos de abogados, con el que prestamos asistencia jurídica a personas afganas que se encuentran en riesgo en terceros países para apoyar su traslado a España y la formalización de la solicitud de protección internacional. También se apoyan las solicitudes de extensión familiar de personas refugiadas afganas que ya se encuentran en España.
Desde agosto de 2021 hasta marzo de 2026, nuestra organización ha acogido a más de 1.800 personas de origen afgano, con una distribución por sexos muy equilibrada, un 48,1% mujeres y un 51,9% hombres. La mayoría son familias, un total de 838 unidades familiares, con un alto porcentaje de menores de edad, que supera el 31%. Su situación administrativa principal es la de solicitantes de protección internacional y los principales motivos de persecución y huida son la pertenencia a un grupo social determinado y el conflicto generalizado en el país de origen. En 2025, Accem atendió a 542 personas de origen afgano, de las cuales el 36% tenía reconocido el estatuto de refugiadas.

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